Si estás a punto de publicar tu libro, seguro que te ha llegado la palabra ISBN mil veces, envuelta casi siempre en confusión. Que si lo necesitas, que si te lo regalan, que si es un trámite carísimo… Vamos a aclararlo de una vez, sin tecnicismos.
¿Qué es exactamente?
El ISBN (International Standard Book Number) es el número que identifica a tu libro de forma única en todo el mundo. Piensa en él como el DNI de tu obra: sirve para que librerías, distribuidoras, bibliotecas y plataformas como Amazon sepan exactamente qué título están vendiendo, de qué edición y de qué formato.
Y aquí viene el primer matiz importante: cada formato necesita su propio ISBN. Si publicas tu libro en tapa blanda y en ebook, son dos ISBN distintos, porque para el sistema son dos productos diferentes, aunque el contenido sea el mismo.
¿Es obligatorio?
No, técnicamente no es obligatorio para publicar. Puedes subir un libro a Amazon KDP sin ISBN y ellos te asignan uno propio (un ASIN) para venderlo en su plataforma. El problema es que ese identificador solo funciona dentro de Amazon.
Si quieres que tu libro pueda venderse en otras librerías, entrar en el circuito de distribución tradicional o simplemente tener un identificador que te pertenezca a ti y no a una plataforma, necesitas un ISBN propio.
¿Quién es el dueño del ISBN?
Esto es lo que más nos preguntan los autores: el ISBN va ligado a quien lo solicita, no al libro en sí. Si es Amazon quien te lo asigna, el identificador queda vinculado a su cuenta. Si lo solicita una editorial de servicios (como nosotras), queda a nombre de esa editorial.
Aquí es donde de verdad importa leer la letra pequeña de con quién publicas. Que el ISBN esté a nombre de la editorial de servicios no significa que pierdas ningún derecho sobre tu obra — en un modelo de autoedición y/o coedición como el nuestro, tú conservas el 100% de los derechos de autor en todo momento, publiques donde publiques después. El ISBN es solo un identificador administrativo; los derechos son otra cosa completamente distinta, y esos no se tocan.
¿Y el Depósito Legal?
Aquí es donde se junta todo y se lía un poco más. El Depósito Legal es otro trámite distinto, obligatorio en España para cualquier publicación, y no tiene coste. Sirve para que tu libro quede registrado y conservado oficialmente (en la Biblioteca Nacional, entre otros organismos). No sustituye al ISBN ni al revés: son dos gestiones independientes que, sencillamente, hay que hacer bien y en el momento adecuado.

